

INFORMACIÓN
APLICADA
De las 1.805 cavidades del Catálogo,
la práctica totalidad cuenta con datos de Espeleología
Física o Geoespeleología: litología y edad de
la roca encajante, descripción morfológica y datos hidrológicos.
Adicionalmente muchas cavidades poseen datos de climática,
medidas de caudal de ríos subterráneos o detalles y
descripciones de particularidades geológicas: cambios de la
litología y/o la estratificación a lo largo de sus galerías,
accidentes tectónicos (sistemas de diaclasado y fallas), espeleotemas
poco habituales, vermiculaciones arcillosas, lenares inversos, sedimentos
de distinto tipo, y un largo etc. De muchas cavidades hay interpretaciones
sobre su probable génesis y evolución, y sobre su posición
con respecto al acuífero kárstico del que forman parte.
De igual modo, en los dossiers de muchas cavidades, hay informes generales
sobre la zona kárstica o sector en que están enclavados.
Estos contienen también datos sobra formas kársticas
de superficie (dolinas, uvalas, poljes, campos de lapiaz), así
como croquis de situación de las cavidades y formas de superficie
del sector, con numerosos datos de toponimia del relieve local.
428 cavidades del Catálogo contienen datos de Bioespeleología.
En algunos casos sólo se limitan a referir la presencia de
fauna troglóxena, p.ej. murciélagos a nivel genérico
(Rhinolophus, Plecotus), presencia de chovas (Pyrrhocorax) , rapaces
nocturnas, restos de vertebrados actuales, etc. Una cifra cercana
a 400 cavidades cuenta con la recolección de algún ejemplar
de la fauna cavernícola, y aproximadamente en la mitad de ellas
la fauna ha sido estudiada en conjunto y con cierto grado de detalle
(mediante el empleo de cebos), habiendo sido identificados a nivel
específico los representantes de muy diversos grupos zoológicos.
Hasta el año 2000, han sido estudiadas en Gipuzkoa 364 especies
de animales cavernícolas, pertenecientes a 45 órdenes
de 14 clases zoológicas distintas. De éstas, 102 especies
son cavernícolas estrictos o troglobios y presentan notables
peculiaridades en su anatomía, fisiología y etología.
Cabe destacar que 11 géneros y 95 especies de esta fauna son
formas endémicas exclusivas del País Vasco, sólo
conocidas en el mundo de una o unas pocas cuevas de esta región.
Numerosas especies nuevas para la Ciencia han sido descritas de las
cuevas de Gipuzkoa. Tal es el caso por ejemplo de los insectos colémbolos
Onichiurus aranzadii, Typhlogastrura mendizabali, Tomocerus vasconicus,
Arrhopalites furcatus, A.boneti, de los coleópteros Speonomus
eloseguii, Speonomus lopezsellesi, Josettekia mendizabali, Hydraphaenops
galani, Aranzadiella leizaolai, Kobiella galani, de los diplópodos
Guipuzcosoma comasi, Vandeleuma vasconicum, Trachysphaera drescoi,
T. ribauti, Cranogoma espagnoli, de los crustáceos anfípodos
Niphargus ciliatus cismontanum, N.longicaudatus, Pseudoniphargus incantatus,
P.unisexualis, P.vasconiensis, de los isópodos Stenasellus
breuili, S.virei, Proasellus spelaeus, Trichoniscoides breuili, T.cavernicola,
T.dubius, T.pseudomixtus, Escualdoniscus coiffati, de los copépodos
Harpacticoida Stygonitocrella dubia, Nitocrella vasconica, Bryocamptus
dentatus, Parastenocaris cantabrica, P.stammeri, de los copépodos
Cyclopoida Speocyclops sebastianus, S.spelaeus, varias especies de
pseudoescorpiones del género Neobisium (Blothrus), opiliones
Peltonychia, Ischyropsalis, Sabacon, moluscos Zospeum, Oxychilus,
y oligoquetos Haplotaxis. Una síntesis comprehensiva sobre
la fauna cavernícola -hasta ahora conocida- de Gipuzkoa, su
ecología, biogeografía y biología evolutiva,
puede consultarse en GALAN (1993). No obstante, puede decirse que
aún es mucho lo que resta por conocer, y probablemente en el
futuro podrá llegar a duplicarse el número de taxones
conocido. A este respecto cabe destacar que en Gipuzkoa a menudo ha
faltado el apoyo oficial necesario para desarrollar las investigaciones
bioespeleológicas y el trabajo ha sido hecho de modo altruista
por unos pocos bioespeleógos que contaron con la ayuda desinteresada
de otros espeleólogos para el trabajo de campo.
Otro aspecto a destacar, tanto en Bioespeleología como en Antropología,
es que muchos datos importantes han sido obtenidos en cavidades de
relativamente modestas dimensiones. En el caso de la Antropología
incluso en abrigos y cuevas de unos pocos metros de desarrollo. Por
ello, la importancia científica de una cavidad dista mucho
de estar relacionada con sus dimensiones.
306 cavidades del Catálogo cuentan con datos de Antropología,
Arqueología o Paleontología, en muchos casos con importantes
yacimientos que progresivamente han ido siendo excavados. La Carta
Arqueológica de Gipuzkoa, II. Cuevas (ALTUNA et al., 1995)
resume lo principal de esta información. La Carta aporta datos
sobre 210 cavidades, pero otras cavidades del Catálogo -no
incluidas en la Carta Arqueológica- contienen información
puntual de hallazgos, principalmente de interés paleontológico
y/o también en algunos casos de interés etnográfico.
Así, la información del Catálogo en este campo
abarca la Antropología en su más amplio sentido. Toda
la información de la Carta Arqueológica ha sido incluida
en el Catálogo, pero no el extenso conjunto de trabajos originales,
porque escapa y supera ampliamente la finalidad del mismo. Para ello
debe remitirse a la consulta de la extensa bibliografía existente:
véase p.ej. la revista Munibe de la SCA (hasta 1984) y Munibe
(Antropologia-Arkeologia) (desde 1984 hasta el presente).
Puede decirse que, desde el inicio en los años 50, ha existido
una estrecha colaboración entre la Espeleología y la
Antropología, y la idea de confeccionar un Catálogo
de cavidades en buena parte obedeció al interés por
conocer y preservar los numerosos vestigios prehistóricos que
se encontraban en las cuevas. Pero esta área ha tenido su propio
desarrollo y el trabajo espeleológico en la actualidad cumple
el papel de auxiliar, reportando indicios de interés sobre
hallazgos en cuevas y colaborando en la extracción de restos
o en la excavaciones si su ayuda es requerida. Pero el estudio antropológico
en sí es efectuado por especialistas en las diversas ramas
de la Antropología-Arqueología que trabajan en otros
departamentos de la SCA.
En cuanto a la topografía de cavidades, 1.281 cuentan con topografía,
pero como además hay 169 sumideros y surgencias de desarrollo
0, el número de cavidades sin topografiar es de 355. De éstas,
los datos sobre 293 cuevas corresponden a los aportes de otros grupos
y 62 a datos aportados por la SCA.
Si se tiene en cuenta que 468 cuevas y simas son de pequeñas
dimensiones (inferiores a 10 m en desnivel o desarrollo), y que muchas
de ellas son precisamente las que carecen de topografía, pero
ofrecen la mayoría de las veces una somera descripción,
puede comprenderse que la falta de datos topográficos es en
realidad baja o de poca importancia relativa. Muchos de estos casos
constituyen además buenas referencias para el trabajo futuro,
tanto por poseer datos de localización como por tratarse de
cuevas que requieren desobtrucción o cuyas bocas son visibles
sobre paredes y farallones de difícil acceso. Sólo en
muy pocos casos se trata de cuevas accesibles inexploradas y en estos
casos suele tratarse de bocas de simas localizadas en ocasiones en
las cuales los prospectores no llevaban cuerdas y equipo suficiente
para penetrar en ellas.
Probablemente es de mayor importancia relativa el hecho de que diversas
cuevas exploradas en fechas antiguas cuentan con topografías
sólo parcialmente completas; p.ej. poseen plano en planta pero
carecen de perfil, están representadas en varios planos (galería
principal y laterales explorados posteriormente, pisos superpuestos)
y éstos no han sido compilados en un plano único. Igualmente
hay representaciones muy mal dibujadas, con pobre rotulación,
símbología confusa y escalas inadecuadas (mapas enormemente
grandes de cuevas pequeñas o mapas demasiado pequeños
para cavidades que ameritarían un mayor detalle). En estos
casos bastaría redibujar el plano con los datos disponibles,
pero en otros convendría efectuar una nueva topografía,
más exacta. Este trabajo por hacer permitiría a la vez
reexplorar cavidades conocidas desde antiguo, teniendo en cuenta que,
con las técnicas y equipos actuales, es muy probable que se
descubrieran continuaciones que pasaron desapercibidas a los primeros
exploradores.
En resumen, aunque el Catálogo no llena en todos los casos
los requisitos de exactitud topográfica de un moderno Catastro,
en su mayor parte es muy completo y, sobre todo, constituye una útil
herramienta a disposición de todos los investigadores del karst.
El Catálogo y Archivos del Departamento de Espeleología
de la S.C.Aranzadi está abierto para la consulta (y aportes)
de cualquier persona, grupo o institución interesada en los
estudios del karst. La base de datos que sintetiza la información
ha sido incorporada a la red de datos informáticos que ofrece
la Diputación Foral de Gipuzkoa a través de su Servicio
de Información Territorial.
www.aranzadi-sciences.org
e-mail: cegalham@yahoo.es
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