Conclusiones

Directrices para la recuperación de poblaciones amenazadas del sapo corredor (Bufo calamita):

  • El sapo requiere espacios abiertos (sin arbolado) ubicados en arenales, y charcas poco profundas para poder reproducirse.
  • El sapo tiene éxito en espacios que se encuentran en las primeras etapas de sucesión ecológica. Esto implica que la conservación de la especie no necesariamente debe pasar por zonas protegidas, sino que puede ejercerse en zonas aparentemente degradadas como las canteras, graveras y zonas de extracción de arena o los cultivos. Estos ambientes carecen, por lo general, de competidores y depredadores del Bufo calamita.
  • Por tanto se debe concienciar a la ciudadanía en la conservación de especies y la modificación de los usos agrícolas locales para conformar hábitats favorables y contemplar la posibilidad de iniciativas compensatorias.
  • Los tamaños efectivos de población reducidos muestran baja diversidad genética y baja heterocigosidad.Los procesos de cuello de botella traen consigo una reducción drástica en los valores de heterocigosidad. Sin embargo, la baja heterocigosidad per se no tiene por qué ser un problema para las poblaciones que se han mantenido en bajos números durante mucho tiempo, ya que es probable que la selección haya purgado los alelos deletéreos.
  • Por lo tanto, no debemos renunciar a las poblaciones pequeñas. Grandes poblaciones saludables pueden ser restauradas a partir de ellas.
  • La recuperación de las poblaciones relictas o las reintroducciones de B. calamita deben tener como objetivo el establecimiento de metapoblaciones locales.Esto podría lograrse mediante el establecimiento de una red mínima de 4-5 charcas separadas entre sí por una distancia de 200-500 m (máx. 1 km).Lo ideal sería que este sistema de charcas y sus alrededores acogiesen una población estable de unos cientos de sapos. La conectividad entre charcas es importante, pero los núcleos de población deben mantener cierto grado de independencia (es decir, la migración no debe ser demasiado alta), o de lo contrario el sistema se comportará como una sola población en lugar de una metapoblación.
  • No existe una receta infalible para la restauración de poblaciones de B. calamita, pero las recomendaciones basadas en varias décadas de investigación realizadas en varios países pueden resultar útiles.
  • Los factores independientes de la densidad son importantes en la regulación del tamaño de la población, y por ello la capacidad de carga puede no ser crítica.
  • La tasa de supervivencia juvenil es clave en la viabilidad de la población, y se deben tomar medidas para maximizar su valor.
  • La disponibilidad de refugios es también un aspecto a considerar: los arenales deben contener pedregales con rocas de tamaño pequeño y mediano donde los juveniles y adultos puedan ocultarse e hibernar/estivar sin peligro.
  • Las traslocaciones desde poblaciones vecinas pueden ser necesarias para recuperar poblaciones al borde de su extinción. Las traslocaciones de individuos adultos en distancias cortas se deberían evitar, ya que son propensos a regresar a su lugar de origen. Por lo tanto, las traslocaciones se deberían efectuar con huevos y renacuajos, e incluso con individuos metamórficos. En cualquier caso, las traslocaciones no se deberían intentar a menos que haya pruebas fehacientes de que es posible establecer una población estable y autogestionable a largo plazo. Las traslocaciones deberían seguir las directrices propuestas por la UICN.
  • El seguimiento de las poblaciones recuperadas o las que se acaban de establecer es esencial. El éxito se puede medir en tres niveles: (1) la supervivencia de los ejemplares liberados en el nuevo enclave, (2) la comprobación del éxito reproductor de los ejemplares liberados, y (3) el establecimiento de objetivos a largo plazo. La estocasticidad demográfica es inherente a la dinámica poblacional de B. calamita, en parte debido a las preferencias que muestra la especie por los humedales efímeros.Por lo tanto, debe suponerse que el monitoreo de las poblaciones amenazadas es una tarea a largo plazo. La esperanza de vida varía entre poblaciones, pero el sapo corredor supera fácilmente los 7-10 años de vida. El tiempo de generación suele ser de 3 años, por lo que no se pueden establecer conclusiones antes de los 3 años de seguimiento, pero un programa de monitoreo de 5-10 años es más realista para determinar la probabilidad de que una población se establezca. El seguimiento a más largo plazo puede ser necesario para determinar si una población es viable y sostenible .
  • En cualquier caso, es el número de generaciones, y no el tiempo real transcurrido el que va a determinar la extensión del monitoreo necesaria para verificar la reproducción.
  • Sería conveniente adoptar el objetivo colectivo de la recuperación del área de distribución original de la especie, atendiendo a los modelos de predicción de hábitat adecuado para la especie cuando se planifiquen traslocaciones.
  • Pedimos que el Gobierno Vasco se pronuncie sobre la conservación del sapo corredor, y más específicamente, que la Diputación Foral de Gipuzkoa tome rápidamente las medidas de conservación oportunas para proteger la población seriamente amenazada de Bufo calamita en Gipuzkoa.

Firmantes:

  • Dr. Trevor J.C. Beebee (University of Sussex, Reino Unido)
  • Dr. Miguel Tejedo (Estación Biológica de Doñana-CSIC)
  • Dr. Richard A. Griffiths (University of Kent, Reino Unido)
  • Dr. Graham Rowe (University of Derby, Reino Unido)
  • Dr. Ulrich Sinsch, (Universität Koblenz-Landau, Alemania)
  • Dr. Claude Miaud, (Université de Savoie, Francia)
  • Dr. Björn Rogell (Uppsala Universitet, Suecia)
  • Dr. Ivan Gómez-Mestre (Insto. Cantábrico de Biodiversidad, U. de Oviedo)
  • Dr. Riinu Rannap (University of Tartu, Estonia)
  • Dra. Virginie M. Stevens (Muséum National d’Histoire Naturelle, Francia)
  • Dr. Claes Andrén (Nordens Ark, Göteborgs Universitet, Suecia)
  • Dr. Ricardo Reques (Ornitour SL, AHE)
  • Dra. Aurélie Aubry (University College of Cork, Irlanda)
  • Doctoranda Neus Oromi (Universitat de Lleida)
  • Doctoranda Ainhoa Iraola (S.C. Aranzadi)
  • Doctorando Ion Garin-Barrio (S.C. Aranzadi)
  • D. Iñigo Mendiola Gómez (Diputación Foral de Gipuzkoa)